Queridx heterosexual ofendidx

Queridx heterosexual ofendidx:

Durante la mani del orgullo crítico, publiqué en mi facebook una foto de una pancarta que decía «La heterosexualidad no es una práctica sexual, es un régimen político.»  Al leer esta frase, te sentiste ofendidx, a lo mejor incluso pusiste un comentario para expresar tu desacuerdo porque «no se puede ser tan radical como para caer en la heterofobia». Quizás no pusiste un comentario y solo pensaste que esta frase era poco inclusiva con lxs heterosexuales como me comentaste luego. La verdad es que te agradezco todo el debate que generó porque ha sido muy enriquecedor. Sin embargo, para ti se trata de un debate de opinión sin más, pero a mí me ha removido porque tu opinión me afecta, no solo porque eres mi amigx o mi hermanx, sino también porque tus opiniones tienen repercusiones en mi vida. Esta oposición que te parece excluyente en un frase lo es en la vida real para mucha gente.

No bastaba con explicarte que no se trata de juzgar a las personas o las prácticas sexuales en sí, sino al hecho que sean diferenciadas en su relación a la norma, que la heterosexualidad es la norma porque está por todas partes y encarna realidades de dominación. Para ti, visibilizar tu privilegio era excluyente y culpabilizante. Hubieras preferido una frase menos radical, que no interpele la heterosexualidad de esta manera.  Te contesté que justamente ser radical es coger los problemas desde la raíz y que se trata de cuestionar la estructura que dicotomiza las personas y las practicas en heterosexuales y homosexuales. Pero en tu opinión, «esta frase es violenta para las personas que se identifican como heterosexuales». Pero ¿ por qué  te agarras tanto a la heterosexualidad? ¿Qué significa esta identificación tan fuerte? ¿Acaso las prácticas sexuales no son tan variadas como las personas? Si me identifico como lesbiana no es por referencia a una práctica sexual en sí (no creo que exista) sino por apropiación a una identidad que me permite existir (ya que la norma me limita bastante esta posibilidad).  ¿Por qué identificarse a la norma? ¿Por qué sentirse representadx por un régimen de enunciación violento en sí mismo?

-Stephanie Papin Leer artìculo completo

Una vez más… con ganas. por Dean Spade

Últimamente mi vida pasa por recalcar pronombres. Es una de mis principales ocupaciones sociales. ¿Cómo se llegó a esto? Qué paradójico: mi proyecto trans se relaciona con la destrucción de las clasificaciones genéricas rígidas y con la ocupación de posiciones de sujeto contradictorias, múltiples, y de características de género que no sean monolíticas, pero dedico gran cantidad de tiempo a recalcar “él”. ¿Me convertí en un aterrador defensor del género? No, pero todos los días me veo obligado a enfrentar el hecho de que la mayor parte de la gente –incluso gente que yo espero que dé muestras de entusiasmo y emoción respecto del trabajo que hago con mi propio cuerpo y mi mente, y con la mente de los demás, para desestabilizar el género- no puede arreglárselas para decirle “él” a alguien a quien le decía “ella”, o a alguien que a sus ojos no parece un chico. Claro, si alguien está conmigo, empieza a notar que nadie y todo el mundo parece un chico. Es así que, cuando insisto en que se me diga “él”, lo que recibo es lo siguiente, todo ello por parte de personas que, estoy seguro, tienen buenas intenciones y dirían que me respaldan, a mí y a la gente trans en general.
Categoría 1: desplazamiento de la responsabilidad. Existen dos versiones. La primera se produce cuando conozco a alguien y le informo que prefiero el pronombre “él”. Dice algo como, “Es difícil”, “Vas a tener que ser paciente conmigo”, o “Corrígeme cuando me equivoque.” La segunda versión es la de las personas que ya me conocen y saben que yo uso “él”, pero que continuamente usan “ella” cuando se refieren a mí. Cuando se los recuerdo, dicen: “Por favor, lo intento” o “Por favor, la mayor parte de las veces lo digo bien.”
Esas personas dicen la verdad. Es muy difícil transformar los pronombres en un proceso consciente en lugar de moverse de forma irreflexiva con una presunción basada en señales sociales que nos inculcan desde que nacemos. Sin embargo, la disposición de esas personas a fracasar en la difícil tarea de pensar de forma activa ahí donde lo habitual era no pensar, es algo que no está bien. Es de una miopía imperdonable considerar esa falta de conciencia sólo desde una perspectiva individual de dificultad, en lugar de reconocer que se trata de una condición sociopolítica que se nos impone a tod*s. Es comprensible que alguien se sienta intimidado cuando se encuentra con una concepción y un uso del lenguaje nuevos y desafiantes, pero no está bien negarse a un compromiso crítico y esperar que aquéll*s cuyas posiciones de identidad se excluye sean infinitamente pacientes.
No hay nada de inocente ni de trivial en el hecho de equivocarse y decir “ella” en lugar de “él” al referirse a una persona que eligió adoptar el pronombre “incorrecto”. Incluso si se lo hace de forma no deliberada, ese descuido se origina en y sostiene las dos reglas fundamentales del género: que todas las personas deben tener el aspecto del género específico (hombre o mujer) por el que se las interpela, y que ese género es fijo y no se lo puede cambiar. Cada vez que se produce ese desplazamiento de responsabilidades, las personas que no son trans afirman esas reglas de género y, al hacerlo, me informan que no se tomarán el trabajo de ver el mundo fuera de esas reglas.
Por otra parte –y es ahí donde se hace evidente el desplazamiento de responsabilidades-, al esperar que siempre se l*s corrija cuando se equivocan y considerar que yo debería ser razonable y no esperar más que un uso parcial del pronombre que prefiero, se asegura que sea siempre yo el que cargue con la responsabilidad de la violación de las normas. En realidad, al poner en práctica las reglas que l*s obligan a llamar “ella” a la gente que parece una chica, lo que hacen es agobiarme con las reglas de fijación de género. Eso, en efecto, hace que los problemas que surgen de la confusión de otr*s respecto del género percibido sean exclusiva responsabilidad de la persona que confunde –la persona trans-, en lugar de producto de un sistema de género de una rigidez diabólica que castiga la capacidad de cada un* de tener una vida plena.
A menudo las personas que dan respuestas de desplazamiento de responsabilidades se identifican con la política feminista y, en principio, coincidirían en que la jerarquía y la rigidez de género son algo terrible y en que la gente debería poder cambiar su posición e identificación genérica individual, así como redefinir el significado de las identificaciones de género tradicionales. Sin embargo, cuando desplazan la responsabilidad de lo difícil que les resulta acordarse o de cómo lo dicen bien la mayor parte del tiempo, siguen haciéndome saber que lo que les pido que hagan y repiensen tal vez sea demasiado esperar. No lo es. Es posible cambiar la forma en que se piensan los pronombres. Es desconcertante, maravilloso y anula por completo la capacidad de moverse con soltura en el género dicotómico. Ese es el punto. Si alguien no se siente desconcertad* y frustrad* por usar palabras como “él” y “ella” para encasillar a todo el mundo, entonces debería esforzarse más.
Categoría dos: ser una víctima trans. Una popular respuesta a las quejas sobre el uso de pronombres es un discurso comprensivo sobre el respeto. Esa fue la actitud que tuvo conmigo mucha gente luego del fiasco de la Vergüenza Gay, en cuyo escenario se me presentó como “ella” antes de que hablara. Muchas de las personas maravillosas a las que eso indignó, lo describieron como una cuestión de respeto y de falta de generación de un espacio seguro para las personas trans en la Vergüenza Gay (una instancia activista que se organizó en oposición al mercantilismo del Orgullo Gay). Si bien hay un problema de respeto y eso, de hecho, hace que el espacio sea inseguro para las personas trans, esa actitud circunscribe el problema a l*s trans. Cuando oigo que personas que no son trans dicen que debería llamárseme por el pronombre que yo elijo porque hay que respetar mi elección, es algo que bordea el argumento de la tolerancia, como si las personas trans fueran de algún modo personas diferentes en cuya presencia hubiera que respetar su diferencia, pero nada más. Eso se relaciona con la idea de que debería “respetarse” a todas las personas “diferentes”, ya se trate de discapacitad*s, viej*s, inmigrantes, de color, trans, gay, etc. llamándol*s como ell*s quieren, pero que no debería analizarse el hecho fundamental de su diferencia y de la existencia de una norma.
A menudo esa actitud se acompaña de una consideración de esas personas diferentes como víctimas, como marginales patétic*s a quienes l*s demás deberían sonreír y a l*s que habría que honrar con un día escolar o laboral especial en el que tod*s discutamos qué buena es la diferencia.
No busco que la gente se obligue de manera irreflexiva a decirme “él” a los efectos de evitar que me sienta incómodo. Si mi objetivo fuera la comodidad, probablemente habría seguido un camino más fácil que el que sigo, ¿no les parece? No elegí la palabra “él” porque piense que significa algo más verdadero, ni porque sienta que es más cómoda ni deliciosa. Ningún pronombre se siente como algo personal. La elegí porque el acto de decir “él”, de ver mi cuerpo y la forma en que se identificó mi género desde que nací, rompe con los procesos opresivos que fijan el género como algo real, inmutable, que determina la posición de cada un* en la vida. No espero que la gente vea que soy diferente, que dibuje una sonrisa falsa en el rostro y se obligue a decir una palabra sin pensar. Espero que se sienta involucrada, que eso la lleve a pensar sobre la realidad del género de tod*s, que le haga sentir que puede hacer lo que quiera con su género, o que por lo menos genere una duda ahí donde habitualmente ésta no existiría. Sin duda eso nos resultará incómodo a tod*s, pero creo que sentirse incómod* con el sistema opresivo de rígida asignación de género es un gran paso adelante en lo que respecta a desmantelarlo.
Adelante, entonces. Traten de pensar más allá de los límites de la “tolerancia” que nos enseñan en las clases sobre la diversidad que nos dan en la universidad, en el trabajo o por televisión. Oblíguense a hacer algo más que fingir una conducta respetuosa que hará que las “personas diferentes” se sientan cómodas. En lugar de ello, analicen qué significan esas diferencias, cómo se crearon, en qué se basan y cómo determinan el comportamiento, el poder, el acceso y el lenguaje. El respeto y un espacio seguro son un buen comienzo y un logro por el que se luchó mucho, pero la verdad es que aspiro a una actitud más comprometida en relación con la diferencia.

Extraído de Morty Diamond (ed.), From the inside out. Radical Gender Transformation, FTM and Beyond. Manic D Press, San Francisco, 2004. Traducción de Joaquín Ibarburu
Vía http://bibliografia-alternativa.blogspot.com.ar

Huelga de Vientres 10.0 !

★★★★ 2º Encuentro de sexualidades disidentes ★★★★
Conchas terroristas, Huelga de vientres 10.0, Asamblea por la Liberación Animal Sur y muchas otras!

QUERES PARTICIPAR, ESCRIBINOS!
Trae tu puesto! o compartí tu cortometraje!

★★ Mostrasde ceremonia: Lenina Viktoriya Tekneytova ★★

PORNOCRONOGRAMA!
A partir de las 17hs PUNTUAL

►Arrancamos con TALLER de AUTODEFENSA a las 17hs PUNTUAL!
►Rincón de dragueo/transformismo/travestismo
►Expo e instalación Baruque Paola
►Expo ilustraciones Aracné Velluda
►Expo de la historieta de Effy Beth
►CORTOS del PORNO al POSTPORNO:
“No estamos viendo “sexo”, estamos viendo el trabajo humano que contribuye a la construcción del placer”
►PELICULA: MUTANTES de Virgine Despentes!
Imperdible! Es muy difícil conseguir esta película con subtitulos en castellano
►Microfono abierto, ciclo de lecturas! TRAE tus escritos!
►Música en vivo: TOCA PUTA, Ragazzas Música y Sasha Sathya

Además:
►Barra económica y comidas veganas!
►Feria y mesa de difusión (parches, pelis, libros, fanzines)
►AQUELARRE! sigue vigente el Altar con ofrendas para la Virginia, Nuestra Señora de las Conchas terroristas!
►Muestra Fotográfica 11 SEMANAS, 23 HORAS, 59 MINUTOS de Amnistía Internacional sobre aborto clandestino – trabajo de Guadalupe Gómez Verdi (argentina), Lisa Franz (alemana) y Léa Meurice (francesa)
►Música de la otra!

INVITÁ GENTE! ¡prendé la mecha!
DEJÁ TU HETEROSEXUALIDAD DE LADO… O EN EL TAPETE 😉

Entrada LIBRE y GRATUITA !
****No apto para menores****
Donde? En La Toma de Lomas de Zamora, estación de tren Roca!
La direc es Rep. Árabe Siria 75 2 piso
Entrada entre las dos verdulerías

TE LO VAS A PERDER?
NO PODES FALTAR!!!
Te esperamos

 

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8º HUELGA DE VIENTRES!  5 de ABRIL a partir de las 17hs en la Asamblea de Villa Urquiza. Av Triunvirato 477x!

8º HUELGA DE VIENTRES!
El Sábado 5 de ABRIL a partir de las 17hs en la Asamblea de Villa Urquiza. Av Triunvirato 4778!
Charla sobre aborto y feminismo con Mabela Bellucci
Proyección de la película Fóllame de Virgine Despentes y Coralie Trinh Thi
Feria, libros, fanzines, parches, comidas vegetarianas, música en vivo!
Entrada LIBRE y GRATUITA!

Huelga de Vientres Edición 7.0!!

HUELGA DE VIENTRES Edición 7.0!! 8 de MARZO

Nos encontramos en el Pasaje Lanin !
Todos con Yakiri!

-Muestra Fotográfica Callejera: “11 semanas, 23 horas, 59 minutos” de Guadalupe Gómez Verdi, Lisa Franz y Léa Meurice .
-Charla debate con la F.O.R.A. sobre “La mujer como productora de fuerza de trabajo”
-Proyección del film “EL METODO”

Siete aspirantes a un puesto ejecutivo se presentan a la prueba de selección de personal de una empresa multinacional, situada en un rascacielos de Madrid. Sus personalidades son de lo más dispar: el triunfador, el agresivo, la mujer insegura, el crítico, el indeciso. En un clima de tensa competitividad, el miedo y las dudas se irán apoderando de los participantes, que caen en un estado de paranoia tal que llegan a sospechar que están siendo observados por cámaras o que, entre ellos, puede haber un psicólogo infiltrado que ya los está evaluando. Esta atmósfera claustrofóbica pone de manifiesto la falta de escrúpulos de los aspirantes

Evento organizado junto con la SOCIEDAD DE RESISTENCIA de OFICIOS VARIOS CAPITAL- F.O.R.A.
// Mesas de discusión, lanzamientos de libros y material autogestionado

Virgine Despentes - Teorìa King Kong

Virgine Despentes – Teorìa King Kong

“…Porque el ideal de la mujer blanca, atractiva pero no puta, bien casada pero no relegada, que trabaja pero que no es tan exitosa como para humillar a un hombre, flaca pero no neurótica por la comida, que sigue indefinidamente joven sin que la desfiguren los cirujanos estéticos, que se siente plena por ser mamá pero que no es acaparada por los pañales y los deberes de la escuela, buena ama de casa pero no sirvienta tradicional, esta mujer blanca feliz que nos ponen siempre frente a los ojos, que deberíamos esmerarnos en imitar, más allá de que parece aburrirse mucho por poca cosa, de todas formas nunca me la crucé, en ningún lugar. Creo que no existe (…) El feminismo es una revolución, no una redisposición de las consignas marketineras, no una vaga promoción de la felación o de los swingers, no sólo se trata de mejorar los sueldos complementarios. El feminismo es una aventura colectiva para las mujeres, para los hombres y para los demás. No se trata de oponer las pequeñas ventajas de las mujeres a las pequeñas conquistas de los hombres, sino de mandar todo bien a la mierda.”

Anarco Queer - Huelga de Vientes

Anarco Queer – Huelga de Vientes

”La sexualidad forma parte de nuestro comportamiento, es un elemento más de nuestra libertad. La sexualidad es obra nuestra – es una creación personal y no la revelación de aspectos secretos de nuestro deseo-. A partir y por medio de nuestros deseos, podemos establecer nuevas modalidades de relaciones, nuevas modalidades amorosas y nuevas formas de creación. El sexo no es una fatalidad, no; es una posibilidad de vida creativa.”

SEXO, PODER Y GOBIERNO DE LA IDENTIDAD. Michel Foucault (Entrevista).

Pervertir a lxs anarquistas, Anarquizar a lxs perversxs

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Tesis

El BDSM es una declaracion de identidad, una expresion de status, una accion de una persona contra otra, que divide, clasifica, distribuye y fija a lxs participantes por categorias diferenciales y establece jerarquias.

El anarcopervertismo se opone a todo eso.

El poder es la capacidad de hacer que se haga lo que queremos que sea hecho
El poder no debe ser confundido con el despliegue de fuerzas

Huelga de vientres

¡Huelga de vientres! Medios prácticos para evitar las familias numerosas

¡Huelga de vientres! Medios prácticos para evitar las familias numerosas es un libro del médico y anarquista español Avelino Luis Bulffi de Quintana (1867-192?), publicado en 1906 por la Biblioteca Editorial Salud y Fuerza. Logró un gran éxito y tuvo numerosas ediciones.

Bulffi, en su libro, de corte neomalthusiano, promueve la limitación de la natalidad y una maternidad consciente entre los pobres.

Se considera, junto a autores franceses como Fernand Colney –autor de La grève des ventres (1907)-, Paul Robin, Eugène Humbert, León Marimont, André Lorulot, Gabriel Giroud –todos elos miembros de la Liga de la regeneración humana’’ o generación consciente– los primeros defensores de uso general de los métodos anticonceptivos y los precursores de la planificación familiar.

El autor, Bulffi, fue médico anarquista, miembro de la Liga neomalthusiana o Sección española de la Liga Universal de la Regeneración Humana -eco de la Federación de la Liga Universal de la Regeneración Humana En el encuentro fundacional, en el domicilio de Ferrer y Guardia, estuvieron Paul Robin, Luis Bulffi, Emma Goldman, Rutgers y Sebastián Faure entre otros. Bulffi Fue fundador de Ateneo Enciclopédico Popular y editor de la Revista Salud y Fuerza. Fue un declarado neomalthusiano –defendía el control de la población mediante métodos anticonceptivos para evitar la miseria y la pobreza de las familias numerosas en las clases bajas-, más tarde, en la década de 1920 fue un socialista monárquico. Bulffi fue detenido y estuvo en prisión más de seis meses por propaganda neomalthusiana.

Nosotras parimos, nosotras decidimos

 

 

 

 

Nosotras parimos nosotras decidimos: La actualización del mito de Meda en Adriana Cruz Buenos Aires, 2012.

 

 

 

 

para Adriana Cruz, que no podrá escapar a su destino trágico
y cuyo nombre es menester recordar siempre, incluso pese a ella misma.

Medea

La noticia consterna a la audiencia. Algunos se rasgan las vestiduras, otros imploran, todos acusan, desde el juez hasta la implicada en el hecho. Ya está dictada la condena de antemano por el juez, que se atreve a pedir perpetua en los medios.
Una mujer, extranjera, brasilera radicada en Argentina desde hace 16 años, de mediana edad, clase alta y guapa, se auto-inculpa frente a a las cámaras de televisión sobre el asesinato de su hijo de 6 años, cuando la fuerza policial la sacan esposada de su casa country de barrio privado. Para “cagar a su padre”, dice en cámara.

¿Por donde empezar a desovillar la bola de horror que se nos arroja con total virulencia a la cara?


Dejarse caer

Norita Dalmasso y María Marta Garcia Belsunce, solo por recordar dos de las más renombradas en los últimos tiempos, nos traen a la mente la brutal paradoja de la mujer ateniense del siglo V: aquello que más la incluye en la sociedad, más libertades te resta. Adriana Cruz también vive en una casa country de un barrio privado.
Mientras las mujeres atenienses, las únicas que parían ciudadanos atenienses (como dijo la congresista chilena Ena Von Baer “las mujeres prestan el cuerpo” al niño que viene al mundo a nacer), vivían en un estado de seclusión total. Las las clases bajas y las mujeres no atenienses (porne y/o hetaira) el confinamiento debe haber sido difícil, ya sea por falta de esclavos que realicen las tareas del afuera (ir de compras, por ejemplo) ya sea por falta de kyrios (guardián encargarlo de mantenerla “protegida”, nexo con el exterior), estas mujeres se manejaban “solas”.

¿En la era post-Blumberg, qué estará pensando la clase media que desea progresar al referirse a la la inseguridad?

¿Cuándo?

Eurípides logra que su tragedia Medea, su segunda obra, se represente en el año 431 a.C. En aquella oportunidad, su tragedia no ganó la competencia, quedó en tercer puesto, una constante que se repetirá a lo largo de su carrera, consuelo paradójico para el tragediógrafo más popular y famosos hoy día si tenemos en cuenta que la tradición manuscrita de transmisión de textos antiguos lo benefició con la gracia de conservarle más textos que a Esquilo y Sófocles. El resto de los dramaturgos ni sobrevivió.
El mito de Medea, cuyo nombre aparece documentado en Teogonía de Hesíodo, surge en el marco del ciclo de héroe de Jasón, su esposo, a quien conoce y de quien se enamora cuando éste viaja a su país la Cólquide, a robar el bellocino de oro.
Según el historiador Pausanias, sus hijos fueron lapidados hasta la muerte por los habitantes de Corinto como castigo porque Medea asesina a la novia princesa con la desposará su marido. El motivo del asesinato de los niños o mitema parece haber sido incorporado por “contaminación” con el mito de Procne y Filomela.

Lanam Fecit1. Tejía

Proce y Filomela son dos hermanas griegas. La primera es obligada a casarse con Tereo, un bárbaro aliado de su padre, como poco más que botín de guerra. Vive desde ese casamiento en tierra lejana pero no puede olvidar a su hermana, a quien quiere profundamente. Ruega a su marido que la traiga. Él accede y trae a Filomela (nombre que significa ruiseñor en griego), pero antes de que ellas se re-encuentren, Tereo la viola, y para que no hable, le corta la lengua y le entrega un telar (dispositivo por definición de sometimiento de las mujeres en la antigüedad) para que ocupe la mente y las manos mientras lo espera entre violación y violación. Procne queda convencida de que su hermana falleceen el viaje. Filomela teje el acontecimiento y lo hace llegar a la reina Procne quien descifra la tela, medio privilegiado del relato; rescata a su hermana, y juntas plantean la venganza. Cuando de repente, oh fatalidad del destino, Itis, el hijo pequeño producto de la relación entre Procne y Tereo, ingresa a la escena. Y su madre no duda, como Romina Tejerina, ve la cara del padre, el violador. Mata y cocina a Itis, y lo sirve en una cena especialmente preparada para Tereo, que gustoso devora el manjar.
Tejer, la sabiduría femenina al servicio del oikos, el hogar, de donde saldrá nuestra palabra economía, la ley del hogar. La tela tejida, el regalo de bodas con el que Medea comienza a destruirlo todo. El tejido de Aracne denunciando a los Olímpicos y sus vejaciones, contra Palas Atenea, diosa civilizatoria que regala a los varones el telar para mantener ocupadas en la casa a las ansiosas mujeres.

La confesión

Demóstenes: Tenemos hetairas para nuestros placeres, concubinas para servirnos, esposas para nuestra descendencia.
Tales de Mileto, a través del relato de Diógenes de Laercio en Vidas de filósofos: Agradezco a los dioses por haber nacido humano y no animal, varón y no mujer, griego y no bárbaro.

El padre, la madre y los hijos

Medea (y todas las filicidas) engloban simultáneamente tres características definitorias de lo execrable: femenidad, animalidad, barbarismo. El caos que ellas encarnan trastoca el orden heteronatural del parentesco propio de la masculinidad hegemónica que representa Jasón y todo padre. Jasón necesita a sus hijos para asegurarse la descendencia. Son los hijos varones los que transmiten hoy los apellidos, y ayer los encargados del culto a los ancestros. Con el asesinato, Medea pone fin a su estirpe, y se asegura que nunca más nadie entregue a su hija en matrimonio para que Jasón vuelva a reproducirse. ¿Quién casaría a su hija con Jasón estando Medea con vida? Medea no es castigada en el mito. Por el contrario, escapa, con los cuerpos de sus hijos en el carro de su tío, el Sol, y luego se casa con el rey Egeo, con quien volverá parir.
Medea aniquila el ámbito doméstico que es propio de la mujer y resiste el papel de pura reproductora del linaje de su esposo, respuesta reactiva a la exclusión/seclusión de las mujeres en Atenas en el siglo V. Ella transgrede la noción misma de la moral imperante como reacción a la opresión y a la humillación recibida. Objetivamente su matanza no es mayor –ni peor- que la del héroe épico promedio, de hecho, su violencia es asistemática y privada.
En la antigüedad clásica, donde las Espartanas hacían volar por el monte Taigeto a los hijos deformes, donde los niños podían ser expuesto (abandonados) en las calles sin más por sus padres, donde solo las mujeres tenían control absoluto sobre la reproducción y la parición de la prole, y el aborto llegaba hasta el momento de parir, donde una parturienta podía elegir en complicidad con quienes la asistiesen en ese transe o sola, si el bebé vivía o no, que una madre asesine a un hijo no era motivo para que nadie se rasgue las vestiduras.
El instinto maternal, mito sobre de la modernidad y pilar fundamental donde se asienta hoy el heterocapitalismo. Al fin y al cabo, si parir y ser madre fuera tan divino, no habría 42 % de abortos sobre nacimientos totales, al año.

La Herencia

En el mundo antiguo, los hijos, que solo son del padre, cargan con las culpas de sus progenitores, generación tras generación. La raza tebana descendientes de Layo así lo demuestran: de Edipo a Antígona, ninguno queda en pie. El único crimen lo cometió el abuelito que no tiene mejor idea que violar las leyes de hospitalidad, y abusar del hijo de su anfitrión.
En el mito grecolatino, las culpas se castigan, la ley es divina. Trabalenguas mítico: Clitemnestra mata a su esposo, y su hijo Orestes debe vengar la sangre, su sangre, derramada. Hijo pródigo y ejemplar atrapado en la tragedia de tener que matar a su madre para vengar a su padre, a su vez, asesino de su hermana Ifigenia. Solo el “milagro” divino lo salvará luego de la venganza de las Euménides, que castigan los crímenes de sangre por el asesinato de su propia madre.
Insistimos en esto: Medea no es castigada por los Dioses porque no comete ningún crimen. Por el contrario, su acción le ahorra a sus vástagos una condena en vida, lavando las manchas que sus padres adquirieron, por eso los dioses no accionan contra ella. Medea sabe que la vida futura de sus hijos no será vida, casado Jasón nuevamente, y ella lejos, con esos progenitores como toda prosapia, esos hijos ya están muertos.

Si los hijos son del Estado a través del padre, si la madre cede su cuerpo cual receptáculo y lo presta para que la vida se reproduzca, matar a esos hijos, casi podría ser pensando como un aborto retrospectivo, un acto de empoderamiento de la mujer, una apropiación del poder.

El siglo de Perícles
Perícles, pese a tener una esposa atenienese, como correspondía a un hombre de su posición, pasó una buena parte de su vida adulta (20 años) con una junto a hetaira, Aspacia de Mileto, con quien tuvo un hijo. En el año 451, sanciona una ley que suprime la ciudadanía de los hijos que las mujeres extranjeras tuvieran con ciudadanos atenienses. De ahora en más, para ser ateniense hay que nacer de padre y madre atenienses.
20 años después, para cuando Medea llega a escena, el público de Atenas sabe perfectamente bien que la pretendida situación de igualdad -prometida por Jasón- de los hijos de una extranjera con respecto a otros nacidos de una madre griega es una mentira. Jasón, una vez más, la está usando, y especula qué le conviene a él.

La decisión de Sophie

Una madre con un niño y una niña. El nene como de 10 máximo, la nena 4, tal vez. Los tres esperan para ser subidos a un tren que los llevará a un campo de concentración, un tren común, un destino común, una fosa común. Fatal el destino que le lleva a esa madre hermosa a tener que lidiar con el sadismo de un oficial de alto rango de la SS. El milico le dice que le cree cuando ella alega, suplicante, que no es judía, que es un error, que es alemana, que no deberían estar ahí. Y como le cree le permite elegir a uno de sus dos hijos. Ella no puede y no quiere elegir, se niega a hacer lo que le piden, se ofrece ella misma como víctima, se sacrificaría por sus hijos, pide por favor que los salve, que ella toma su lugar. El nazi da una orden y un soldado comienza a retirar de las manos de la mujer a los niños. Entonces, la madre, presa de la desesperación grita: Llévense a la niña, déjenme al varón.
No recuerdo cómo termina la escena y no me he atrevido nunca a volver a ver esa película que tan profunda impresión forjó en mí. Mi recuerdo duda si entonces dejaron al niño o si prosiguieron llevándose a los dos. Lo cierto es que Sophie sobrevive a sus hijos, después de terminada la guerra, y debe vivir con su decisión el resto de su vida. Y casualmente, elige al varón…

¿Qué significa ocupar el mismo verbo para un hijo (o dos) que para una casa o un coche?
Somos nuestros propios hijos, en perpetua posesión, como botín de guerra por el poder de progenitores dementes dentro de un régimen de opresión.

Nosotras
¿Cuál es el precio que se paga por la autonomía radical sobre nuestros cuerpos cuando en vez de una línea de fuga bien por fueras de las lógicas de la heterosexualidad como régimen político, se reactiva y reacciona contra ese poder? Yo los parí yo los mato, parece gritarnos Medea a todas las filicidas, bajo cuyo arquetipo hoy somos leídas. Ella es poderosa, desestima la lógica falocéntrica de Jasón, se eleva por encima de él y como una divinidad furiosa, lo castiga, lo obliga a vivir muerto, a no tener quien lo honre posteriormente, le demuestra que él es completamente impotente para impedirle que se lleve a sus hijos. Medea le demuestra que ella tiene el poder, e intenta, con el asesinato de sus hijos, recuperar la virginidad perdida y volver al viejo orden perdido, el de su tierra natal, donde empezaron los asesinatos y las traciones, por amor a Jasón.
Medea apunta más allá de la posibilidad que surge cuando se encuentran los límites de las políticas de la representación. Se apropia del último recurso que le resta, el último bastión para ejercer la autonomía, y la soberanía, pero por dentro de las lógicas que Jasón delimita, no él, sino el régimen que él encarna. Ella retira de la mano del control paterno, sin duda, a sus hijos. Pero es incapaz (¿quién podría serlo?) de trazar una línea por fuera de esas lógicas totalitarias que el varón tiene sobre la disposición de estas vidas, de todas las vidas, incluso la de ella misma. Una trayectoria que le permita conservar a sus propios hijos, tal como ella le expresa a Jasón.
Autonomía: falacia del pensamiento que siempre se construye dentro de un orden dado por un sujeto, efecto irrestricto y privilegiado del poder, que se empodera.
La tragedia no puede ser re-escrita, banal pensar qué podría haber hecho ella y todas. Sin embargo, Medea nos alerta: es menester construir líneas de fuga, devenires, por fuera todo poder heteronormativo.

Amo Amor

Eris, la discordia, no es invitada a las bodas que Zeuz planifica para Tetis, con Peleo. ¿Quién invitaría a la discordia a una fiesta feliz? En venganza, esta diosa trama un plan: crea un concurso de belleza (las divinidades también son femeninas y superficiales) para la más hermosa de todas. Palas Atenea, Hera y Afrodita compiten. Paris Alejandro, el troyano hermano de Héctor, es el juez. El premio: una manzana. Pese a lo que vulgarmente suele creerse, no gana la más bella sino la más astuta. Afrodita es la única que comprende a su juez y oferta lo que es necesario: a Paris no le interesan ni guerras, ni territorios, no le interesa la gloria de la masculinidad hegemónica griega en lo más mínimo. Afrodita le ofrece una vida de placeres con la mortal más hermosa del mundo. Paris no lo duda, y le dictamina que el galardón le corresponde a ella, la diosa del Amor. Hay un problema en la ejecución de la promesa: la mortal más hermosa ya tiene un dueño. Helena entonces es sustraída de las manos de su marido y llevada a la cama de Paris, desencadenando la guerra de Troya que dura casi 10 años y termina con la caída de la ciudad sitiada.
Desde entonces las mujeres estamos sometidas al dispositivo de subjetivación más potente que se haya creado jamás y como valijas somos llevadas de una casa de un varón a otra sin dilación, permanentemente enamoradas.
Amor: una enfermedad, pasión desenfrenada, vulnerabilidad absoluta -del latín vulnus, herida o tajo- con la que se subjetiva a las mujeres, especialmente a las jóvenes, para dejarse arrastrar hacia la muerte.


Indubio pro reo

Para el juez la mujer “se valió de la indefensión de la víctima para provocarle la muerte”, detalló una fuente judicial al diario La Nación.

“¿Lo mataste para vengarte de tu marido?”, preguntó el periodista de televisón. “Sí”, fue la respuesta contundente de Adriana Cruz. “Para cagarlo”.

“Psicópata, manipulador, mentiroso”, pintó en las paredes de la habitación con baño en suite, donde dentro del jacuzzi, ahogó a su hijo. Un mensaje para su hija mayor decía que se tenía que salvar, que se independice, que tenía que ser “ella misma”.

No se ha detectado “ninguna patología psiquiátrica de base” en la mujer, razón que lleva al fiscal Heredia a pensar que “estaba en su sano juicio en el momento de cometer lo que cometió”.

La voz del periodista agrega: “la madre no mostró arrepentimiento…cuando esperamos encontrarnos con una mujer vulnerable escuchen lo que dicen vean las imágenes…. fue muy impactante porque vos esperás encontrarte con una mujer quebrada, arrepentida, pero me encontré con una persona resentida que esta más bien enceguecida por el odio a su ex marido que por el crimen que cometió…nos encontramos con una mujer fría que no estaba quebrada por la situación.”


Madre Ejemplar

Maru botana es la más famosa de las respoteras de la Argentina, horneando tortas forjó un imperio. Rubia, hermosa, siempre joven, de rulitos, simpática, alegre, parió 8 hijos del mismo padre.
En el 2008 uno de sus hijos muere a los 6 meses, del “síndrome de muerte súbita”, mientras Maru, que “siempre exhibió su devoción por la maternidad” y vivía cada “con mayor felicidad” esquiaba en el lujoso resort Las Leñas. El pequeño bebé Facundo estaba a cargo de la abuela.
Maru expresó en una nota a la revista Pronto: “Siento que nací para ser mamá. La maternidad viene incorporada a mi de manera natural, está en mi ADN… Para mí, tener una familia numerosa no es demasiado trabajo. Ser madre no me quitó mis espacios. Jamás cambiaría una hora de spa por un tiempo de juego con mis hijos. Yo elegí esta vida y soy feliz así”, es una de las tantas afirmaciones que respaldan el estilo de vida de Maru, quien hasta el nacimiento de Facundo vivió embarazada más de la mitad de los últimos ocho años.
Maru Botana gracias al séquito de esclavas que, abnegadamente y por dinero también, como tantas otras de su misma clase social, por ejemplo Juanita Viale, la ayudan a no sobrecargarse con los engorros de la maternidad, permanecer bellas, parir 8 hijos, que otras criarán y cuidarán, tener 4 locales de un servicio de catering para una ciudad de 5 millones de habitantes, y un programa de televisión, escribir libros de cocina, y tener sexo con su marido, sin que un rulo de su dorada cabellera se aje.
Otras, menos perfectas, y menos asistidas, entramos en crisis que de la mano de Freud se llaman histéricas, por un taza fuera de lugar.
Maru, el ejemplo para todas nosotras de que ser madre es lo mejor que te puede pasar en la vida, y que incluso con 8 hijos, se puede ser hermosa, delgada, esbelta, regia, espléndida, saludable, sin arrugas, sin maquillaje, sin cirugía plástica, y desarrollar una vertiginosa carrera económica, especialmente si nos dedicamos a alguna actividad tradicional, como cocinar tortas, sin perder la compustura, y la simpatía.
Maru, el modelo de familia feliz a seguir por todas nosotras, su sonrisa contagiosa parece decirnos “querer es poder, no hay por qué resignar nada”.
Maru, la promesa más acabada del heterocapitalismo al cual toda mujer hetero o no hoy aspira llegar.
Pero a Maru también se le mueren los hijos, oh casualidad, cuando los cuida la abuelita…y ser madre es algo tan hermoso que muchas mujeres pobres se perforan el útero con agujas de tejer con tal de no volver a parir ni una vez más.


El desafío

Leer el mito desde su narración trascendental, que nos remite a un presente político y a los griegos, en el mismo gesto. La historia que narra el mito desemboca en el presente, el de los griegos, y el nuestro.

Sin embargo, nuestro tiempo es obcecado, y visita el mito antiguo, con la indignación del presente, donde el filicidio es la peor de las afrentas al orden heteronatural, porque nada es más sagrado que el amor maternal que sustenta la dieta reproductora del heterocapitalismo, nada es más sagrado que la vida, que se sostiene, fundamentalmente, sobre las madres que la dan.

Si se logra retornar al mito sin las categorías del presente que no es lo mismo que decir sin las armas que hoy conocemos, el mito todavía nos habla. Pero lo que dice es un llamamiento: está dirigido a quienes aún pueden oir.

Medea habla claro desde Eurípides hasta hoy y nos advierte sobre el empoderamiento, o la toma del poder, dentro de las lógicas que se vienen a combatir. Especialmente, sobre el amor, por un varón (o por quién sea) como único sostén de la vida de un cuerpo biopolíticamente asignado a la violencia de género llamada mujer.

Yo aborté y me gustó

 

 
No hay razones inválidas para abortar ni nadie ante quien justificar tu deseo. Aborté una vez porque deseaba seguir siendo libre, porque no deseo ser mujer ni humano; y no conozco acto más feminizante y más humano que el de maternar. 
 
Aborté y lo volvería a hacer todas las veces que fueran necesarias. Interrumpir un proceso no deseado es un acto de empoderamiento y de suma libertad, de desobediencia de género contra la heterosexualidad como régimen político. Junto con otros actos de desprogramación del condicionamiento de la violencia de género como dejar de fumar tabaco, ser heterosexual, alimentarme de animales, practicar deportes de combate, no ser monógama, abortar fue de las mejores decisiones de mi vida. Siento que quienes quieren tener hijxs simplemente acatan acríticamente el deseo del Estado, el microfascismo humano que ha llevado al planeta irremediablemente al carajo, como dice la filósofa contemporánea Violencia Rivas. 
 
El aborto es un acto alegre y potente, por eso tantos cuerpos deciden hacerlo incluso poniendo en juego sus propias vidas. El aborto es una risotada de guasón contra la idea de Bien que permite, con su progreso, colapsar al mundo; es una puerta a la desafiliación de los planes del Imperio hacia el devenir manada. Amaría que el movimiento feminista organice talleres de aborto con placer y aborto orgásmico para retirar el aborto del lugar de la ignominia. Al fin de cuentas las contracciones del Misotrol son las mismas que las de parir. Y, si la maternidad fuera tan buena y  feliz el Imperio Hetero-capitalista no tendría necesidad de hacerle tanta propaganda a favor y tanta mala prensa a la interrupción del embarazo. 
 
 Dejaré, entonces, de creer que la maternidad es un virus del hetero-bio-capitalismo, que la interrupción del embarazo es el único remedio para el dispositivo mayor de reproducción Imperial llamado familia cuando la MTV tenga un programa que se llame “Aborto Adolescente Feliz”. 
 
Por eso y mientras tanto sólo me queda decir: cuerpos con útero, corramos con el viento el riesgo de la vitalidad, y abortemos todo lo que nos dé la gana. todos nuestros deseos hetenormales y el orden del juicio trascendente! 
Semén!
 
 

En la región ocupada por el Estado argentino lo único gratis es ser madre, y nadie desconfía…

 

 

 

 

 

 Que tranquilidad vivir en un pais civilizado donde todo lo que tenga que ver con la heteronorma compulsoria, la organizacion parental y edipica de los afectos, los derechos propietarios sobre los bienes tangibles e intangibles, los reguladores y organizadores de la sexualidad y la circunspección  de la expresion generica a cuadros de referencia policiaco-indentitarios funcione de maravilla!!!! y el unico delito sea el aborto, me quedo mucho mas tranquila.

 Si quiere abortar o ligarse las trompas sin pagar vaya a uruguay, aca solo puede ser madre gratis. por que de la ligadura de trompa y del aborto legal no podemos sacar dinero, pero de la maternidad y la heteronorma compulsoria si!!!!

Por un momento me senti desnuda y a la intemperie de pensar que el aborto podria ser una realidad para cualquier cuerpo con utero (independientemente de su DNI) !!!! Por suerte solo es licito desembarazarse de esos fetitos inseminados que sobren segun la dedicion parental de cada pareja que se sometio a tratamiento de fertilidad asistida….
No vaya a ser que aborten las que no quieren ser madres en vez de de las que si quieren!!!!

 

La maternidad no tiene lugar en esta obra. Entrevista a Seba Fanello

La maternidad no tiene lugar en esta obra, entrevista a Seba Fanello

 

“La maternidad no tiene lugar en esta obra”

in Activismo, Actualidad, Nº 18, Teatro

Al pie de la teta
 
Entrevista a Sebastián Fanello. Director y dramaturgo de “Al pie de la teta”, obra sobre el aborto, a pedido del colectivo Feminista La Revuelta.

Por Nadia Beherens, Valeria Tellechea y Leo Silvestri

En el bunker de Leo Silvestri y en una charla descontracturada, factura y mate de por medio, conversamos con Sebastián Fanello, autor de la obra teatral “Al pie de la teta”, que se encuentra en estos momentos de gira por todo el país. Conversamos sobre la obra, su vida, su mirada acerca del aborto, su relación con la realidad y con el feminismo.
Soy Sebastián Fanello, actor antes que nada pero por esas cosas del quehacer escénico me vi obligado a saltar a los lugares de la dirección y la dramaturgia. Cuando terminé de estudiar la carrera entendí rápidamente que si no me ponía a agitar a un grupo de gente para hacer obras, con todo lo que ello implica, no iba a pasar nada. De allí surge, ya hace un tiempo, el elenco inestable Goodbye Stanislavsky en Neuquén. Si unx se pone a hilar fino lo más estable que hay en el grupo soy yo que siempre estuve escribiendo y dirigiendo. Así es como cae La Revuelta a pedirme la comisión porque ven y tienen conocimiento acerca del tipo de teatro que realizo y les entusiasma una suerte de poética y estética que tiene lo que hacemos a lo que llamo disparate. Les interesaba trasladar lo que estaba pasando en términos de activismo, en términos de discurso, trasladar el tema a lo estético”.
Valeria: En la obra se explayan diferentes momentos o etapas en la vida de Rosa y de Walter, lxs protagonistas. Supongo que esto también surgió de charlas que compartieron con la gente de La Revuelta, de la experiencia que tienen ellas como socorristas. ¿Cuál crees que fue la parte más difícil de poder plasmar?
Sebas: Yo tenía muchas ganas de salir de lo que ellas me presentaban. Me presentaron mucho material acerca de los acompañamientos. Ellas también me brindaron sus estadísticas, audios, experiencias, pero al trasladar todo eso a lo estético y a lo que tenía ganas de contar, no quería servirme de eso para que esté en primer plano. Eso sería el colchón. Quería buscar algo que vaya un poco más allá y por eso aparece la idea del hombre embarazado. Y en algún punto siento que este ir más allá estaba ya en la cabeza de todas ellas al pensar este proyecto, creo que por eso me lo piden a mí. Además de estar acompañando el activismo por el aborto, también estaba metido en otras cosas, como en la objeción de género, la disidencia y desobediencia sexual, orbitando en diferentes movidas sin identificarme con ninguna agrupación, entonces creo que el pedido de ellas un poco se contagia del entusiasmo de poner al tema en otro lugar. Y ahí es donde me senté a ver bueno, qué es lo que me gustaría decir con todo esto?
Leo: ¿y qué te gustaría decir o qué te parece que la obra dice y que no se dice con otros discursos?
Sebas: a mí me parece que uno de los puntos más fuertes que tiene y en el que más me interesó hacer pie es la idea de separar los cuerpos asignados a la categoría mujer; separarlos de la institución de la maternidad, destruir, ir en contra, poner los tacones de punta.
Leo: es decir, si te interpreto bien, el aborto como desobediencia sexual. Es una idea que se estaba gestando, valga la paradoja.
Sebas: podríamos leerlo así. Es una idea que a las grandes ligas de la pelea, de la Campaña por el aborto, por decirlo así bruscamente, no está. Siempre me gusta desobedecer y ser insolente desde lo que puedo, y eso es el teatro. Y si de algo me convenzo día a día es que puedo hacer esto y voy a tratar de seguir haciéndolo. Me gustaba encontrar algo provocador y creo que la idea de ir en contra de esa institución y además poner a un hombre embarazado (ya que yo soy un cuerpo asignado a esa categoría) me parecía interesante, creo que funciona, que logra un impacto desde el inicio.
Leo: o sea, el aborto como desobediencia de género, no como maternidad responsable, como derecho de la “mujer”, como una de las formas de la desobediencia de los cuerpos con útero.
Vale: más allá de estos acompañamientos, conocido como el socorro rosa, La Revuelta tiene una postura acerca de hablar sobre la maternidad como algo responsable. ¿Ahí no se dio un choque o ellas están también repensando esta situación?
Sebas: Esto lo digo porque he podido trabajar con total libertad y porque apenas llevé el texto no hubo ni siquiera una intención, una mínima objeción, absolutamente nada. Primero voy a decir lo que pienso: creo que ellas están en un momento bisagra, lo creo también porque ya antes nos invitaron a participar. Hay otras colectivas con las que nos hemos encontrado que ya por estar asignados al género varón nos cierran puertas. No creo que sea el gran aliciente del entusiasmo por hacerme participar, pero sí creo que dejar que la obra produzca lo que está produciendo, crear lo que está creando, forma parte de esa discusión bisagra que se están dando. Que venir a Buenos Aires y mostrarlo a la Campaña era para todas nosotras también decir que estamos pensando en eso.
Vale: teniendo en cuenta que entendés el aborto como una desobediencia sexual y ellas, siendo un colectivo que aboga por un aborto legal, ¿cuál es entonces el papel del Estado en tu obra?
Sebas: es que en este caso está ausente porque por lo que la obra aboga es por un lugar microrevolucionario, por poder reflejar, si es que lo está reflejando, que un cuerpo asignado a la categoría mujer puede tomar la decisión de dejar de parir y de abortar cuantas veces quiera, más que ponerme a pensar en el Estado. No me interesaba tanto que esté presente en la obra y si está, que es mínimo su lugar, es simplemente para vapulearlo porque no queda otra. Si ya tenemos el misoprostol empecemos a pensarlo como una herramienta.
Leo: estaba pensando en relación a la pregunta de Vale que tiene que ver con una política, podemos coincidir o no, pero me parece que es una de las políticas de coalición de La Revuelta a la hora de visibilizar ciertos temas. Lo cierto es que después, en la materialidad práctica, a la hora de los hechos, a la hora de realizar micropolíticas con respecto a este tema, me da la sensación que, al revés de lo que pasa con los grandes figurines de la Campaña y aquellas que se autoproclaman los pequeños figurines -y lo único que les interesa es que esté la foto-, La Revuelta te ayuda a conseguir los insumos, te capacita, te alienta en tu autonomía, es decir, funciona micropolíticamente. No estoy haciendo un juicio de valor, simplemente me parece que solo funciona como un simple enunciado “educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar, aborto legal para no morir”, pero después ellas realizan otra labor del orden de la micropolítica, al revés de lo que funciona en el discurso de la supuesta disidencia. El “cómo” lo sabés porque está la información por toda la internet, pero cómo conseguir las pastillas, quién te consigue la receta, dónde comprás, cómo enfrentás al aparato médico y junto a quién cuando estás con un aborto a medio procesar y tenés que caer en una guardia… Las voces que dicen “yo aborté” después no te mueven un dedo para ayudarte conseguir nada, ni para pagar un aborto, o ayudarte en la consulta. En el caso de La Revuelta, ellas hacen las políticas de coalición, una puede estar de acuerdo o no, pero la realidad es que las otras políticas también las realizan; en cambio, el resto después no te saca las papas del fuego, las que tienen la plata y los contactos. Finalmente, en Buenos Aires son las amigas menos visiblemente activistas las que corren el riesgo para ayudar aunque en las fotos de la prensa están otras personas.
Sebas: yo cuando me enteré de esto quedé bastante afectado. En Neuquén tenés un teléfono que ya circula en toda la ciudad y hacen reuniones con 15 pibas por fin de semana, al punto que ya tienen un entrenamiento muy zarpado en el que no solo las reconocen, además se juntan en los lugares más visibles de Neuquén porque, hasta eso, hay una suerte ya de tranquilidad en el sentido de que si te querés ocultar vas a levantar más sospechas, pero si están y te ven todas juntas aflojas, desaparece la tensión.
Leo: pero la obra no es realista.
Sebas: no, la obra en ese sentido no es realista. Es que en realidad tengo un problema con la realidad, por eso lo llamo disparate porque, primero expone una exacerbación de la realidad, por ejemplo, pensemos en el personaje de la vieja abortera quien no tiene ningún prurito en destruir absolutamente nada, inclusive a ella; así y todo ¿cuán real es lo que ella dice, como eso que conocemos de la realidad? Son éstas las preguntas que interpelan directamente a los espectadores. Rosa, una de las protagonistas ¿va a reaccionar frente a una vieja que todo el tiempo le dice “negrita de mierda”? Inclusive Rosa misma se permite de nuevo ir a verla, a conocerla. El sentido común dice otra cosa, eso que entendemos como realidad viene por el sentido común. Yo diría que no, que esa joven no volvería a ese lugar a encontrarse con esa señora pero la obra lo pone en juego, va construyendo otro tipo de sujeto, otro tipo de personaje que se puede homologar a la idea de sujeto, sobretodo, el personaje moderno, el que ha construido la modernidad, ese personaje que intenta dentro de una obra alcanzar sus objetivos, pelear contra sus opositores, llegar a un destino final, así sea mágico o progresivo, que consigue algo. Esa idea de personaje que es casi la misma idea de sujeto en las obras se quiebra, van y vienen, son miserables, van desde el hundimiento total a atisbos de heroísmo y así interpelan la idea de realidad. Son como devenires. Walter, el varón embarazado, en algún momento nos compadecemos de él pero si lo pensamos bien es un idiota, alguien que se entregó a las herramientas del sistema para ser la rata de laboratorio que, en su atisbo de heroísmo decide abortar, busca en un blog la ayuda necesaria y no hay más ayuda que unas feministas anarquistas donde Rosa aparece de contacto, cae en su casa y hasta parece que ella se enamora o ve en él algo que le atrae, no lo sabemos. Son todos abismos que me interesan dejar porque es complejo. Entiendo que la realidad no es ésta, la que nos sirven, sino que es una masa de complejidades y hay muchas cosas que me gustan dejar abiertas para que las cierre quien las está mirando. Yo no sé si Walter se muere, creo que lo elige.
Leo: volviendo al personaje de la vieja, que tiene los parlamentos más alejados de lo que el feminismo construye acerca de sí mismo, de sus funciones, de cómo debe hablar a algo que también el feminismo ayuda a construir que son las “mujeres”. Es solo una interpretación, no tenemos por qué coincidir, pero pensaba que la vieja es la única que no subestima a los cuerpos biopolíticamente asignados al sexo mujer y esto quizás requiere explicar un poco quién era y qué hacía la vieja en la obra. Es la única que se niega a tratar a la abortante como una tarada que no va a poder entender de qué va la realidad. La vieja abortera trata a Rosa como se trata a la gente en la guerra: Esto no es el jardín de infantes; esto es así y los hombres siempre te van a cagar, parece decir.
Sebas: y además creo que en su discurso pone como que existe algo peor tener ese hijo: quedar embarazada, como si hubiese más dolor, como si hubiese más pasiones tristes, como si fuese sumamente peor todo esto que le va a pasar si ella sigue con el embarazo adelante. Es como si alguien pudiese leer en ella “sos capaz de abortar muchas veces, así que dejate de llorar”.
Vale: de hecho, Rosa cuenta sus experiencias como si fuese aprendiendo a medida que iba abortando, como diciendo “no, acá no hay nada tan trágico”. Trágico puede ser al principio porque no lo conocés, no quiero desmerecer experiencias, pero después es algo que “yo decido”.
Sebas: a mí también me interesaba que la vieja tenga su lugar biográfico en la obra para sacarla de su lugar de monstruo. Ella se fue construyendo así por lo que le fue tocando en vida, es su singularidad porque si no también pasa eso, sobre todo en el teatro, es muy fácil, como somos máquinas de significaciones, es muy rápido construir que la vieja es un ente maligno.
Leo: o que es una víctima cuando en realidad es un personaje empoderado, nos guste o no. Claramente ahí no hay víctima. Eso es algo que te deja la obra, acá no hay ninguna víctima y ninguna lástima.
Vale: es común que el discurso en relación al aborto se lleve al lugar trágico. ¿Tuviste por ello alguna crítica de la obra por cómo contás estas experiencias?
Sebas: no, menos en Neuquén donde están acostumbradxs a que les escupan acideces en la cara. Hasta ahora solo fueron detalles que tenían que ver con experiencias personales, pero también es porque hay una mente racional que opera en la expectación que rápidamente necesita ir y corregir cuestiones de la dramaturgia. Si aparecen errores una vez estrenada la obra, bienvenidos sean. En Neuquén está la particularidad donde saben que se van a meter a una cueva provocadora, que no van a ver el teatro comfortable. A veces exagero pero, desde lo edilicio, desde lo arquitectónico, en donde pongo sillas de plástico, donde la gente espera afuera cagada de frío, donde no hay reservas; el comportamiento ciudadano del espectador de teatro no está asegurado y además de todo eso tienen que entrar y ver esta obra, entonces allá están acostumbradas a dejarse interpelar de esta forma. Incluso las trato de “bienvenidas”, hablo en femenino todo el tiempo. Me han llegado a decir algunos entrando a ver la obra “gracias por incluirnos” y no contesto porque tendría que confrontar con un espectador, después de ver la obra no dicen nada porque entienden por qué se los decía.
Leo: pensaba en esto que estás diciendo y en lo del disparate y lo de pelearse con los espectadores. Hay una tradición teatral hispanoparlante que tiene que ver con el teatro popular, con llevar el teatro hacia el “pueblo y el “pueblo” hacia el teatro, para que la gente reaccione como pueda ante lo que se les está mostrando. Lo que hace Al pie de la teta es que te vayas mal, que pienses que sos una paridora dentro de un mundo heterocapitalista, una colaboradora del sistema, no así Rosa -no por nada ella se define como anarquista, es decir, esencialmente una desobediente-. No lo dice desde un lugar moral y de juzgamiento la obra, como “oh, paridora heteronormal, arrepiéntete de tus pecados”, sino desde una afirmación muy fuerte, como diciendo “no hay nada nuevo ahí en el ser madre, en el parir, en el amor por los hombres”. Rosa aprende a abortar y en ese aprendizaje está también la idea de cagarse de la risa, dejar de tomarlo como una tragedia, no porque no sea truculento vivir en este mundo; eso es lo truculento, si el mundo fuese otro, abortar sería un trámite que una hace con una pastilla muy efectiva. Hasta la situación más truculenta puede ser delirante, porque el delirio es tener que abortar en las situaciones actuales, a escondidas, cuando no habría de qué avergonzarse.
Sebas: claramente toda la obra desdramatiza el aborto. El absurdo vino a poner al antihéroe en escena para decirnos, después de la segunda guerra mundial, el hombre es un fraude. ¿Por qué? Años atrás tienen las pruebas, con la bomba atómica.
Leo: pensando en estas deconstrucciones ¿cómo pensás el o los feminismos?
Sebas: personalmente lo que me ha pasado es que mi acercamiento al feminismo ha sido directamente con el feminismo queer, con un feminismo que destruye las asignaciones de género. En él no sólo rápidamente me encontré y encontré la posibilidad de fluir, sino que rápidamente este feminismo al permitirme ver y fluir sin ningún tipo de categoría, de asignación, de conceptualización, encontré una asociación con mi vida, con el teatro. Y encontré una suerte de droga que me empoderaba. Obviamente acá está todo más que mal con ese feminismo, te lo demuestra las gerentas de la Campaña, no así en Neuquén pues donde nosotras vivimos es un lugar donde hay muchas resistencias. Primero y principal, porque tenemos un gobierno facho desde que existe y no hay oposición partidaria. Así se han creado como diversos focos de resistencia muy interesantes. Si bien el feminismo de allá no es un feminismo queer más emergente, por suerte hay una minoría que se encuentra. Creo que es el único que te da herramientas para que, a través del cuerpo, puedas destruir muchos dispositivos. En Al pie de la teta, elegir el aborto como un dispositivo destructor, como un dispositivo disidente, que un cuerpo asignado a la categoría mujer aborte, está destruyendo no solamente la institución maternidad, sino también la institución familia, tal vez la institución de la monogamia y muchos otros que pueden ir concatenados.
Leo: si bien esto que vos denominás feminismo queer que aboga por la destrucción del género, en la obra esa destrucción o esa desobediencia de los equipamientos del género, no se hace sino a partir del género. Digo: Walter es varón y a él se le concede su aborto V.I.P. como a ninguna otra. El aborto en Argentina es legal, como dice en la Constitución, cuando una mujer demente o idiota es violada o corre riesgo la vida de la madre, o en el caso de una menor violada; pero nadie en esas condiciones durante en los últimos años ha conseguido abortar en estos casos. Nuevamente el Estado o quienes gobiernan -que tal vez no sean el Estado, sino Schering, Pfeiffer y Monsanto- se colocan por encima de las leyes que han dictado. ¿Por qué estoy diciendo esto? Porque uno de los problemas de lo queer, no así de lo que pasa en Neuquén sino a nivel general, es que le permite hablar a los y las heterosexuales de cosas que no les van a pasar. Lo que intento decir es: una cosa es reivindicarse como deconstructora del género, otra cosa es vivir como torta visualmente y tener prácticas cotidianas de disidencia sexual micropolíticas. La teoría queer permite que digas que sos lesbiana aunque tu vida es heterosexual. Lo que hace en este sentido la obra es volver a visibilizar ese riesgo. Vuelvo entonces, a Walter se le concede poder abortar porque su cuerpo ha sido biopolíticamente asignado al sexo “varón”. Si bien el género como ideal regulatorio es el lugar de disputa para su propia destrucción, no se puede hacer sino a partir de ahí, no se puede negar que eso existe, independientemente de lo que Seba haya querido hacer (risas). Desde la obra en sí, el Estado, el sistema o como lo queramos llamar, consigue modificar el cuerpo de un hombre para que pueda ser reproductor, como el mismo texto lo dice, ya no va a necesitar más a las mujeres y van a poder ir a cumplir su sueño de amazonas. Como lectora comprendo que Rosa está acabando con la humanidad, la humanidad como humanismo heterosexual generizante. No alcanza con el sueño de fugarse e irse a la selva, hay que destruir el mundo de la heterosexualidad como régimen político que gestamos en nuestros vientres. Por eso, recuerda una y otra vez a la vieja, que es antihumana y antihumanista, y por eso es tan poderosa y empoderada.
Nadia: la vieja aprendió como un animal.
Sebas: ¡y la vieja es otra que no sabemos si murió!
Vale: lo bueno es que se pueden hacer muchas lecturas, por ahí no diferentes lecturas sino como distintos abordajes sobre la obra.
Sebas: y lo que más me tranquiliza es que hay lecturas que están suspendidas sobre un mismo territorio. Cuando escribís una obra pensás las formas para que esas cosas no se escurran.
Leo: y hay lecturas en esta obra que no son posibles, como ver al aborto como una tragedia, como hecho político de maternidad responsable, o que evitará la muerte de las mujeres. Como dice Foucault, todo es peligroso.
Sebas: la maternidad no tiene lugar en esta obra. Y estoy muy satisfecho que el texto haya entrado por ahí porque ablanda absolutamente todo.

TALLER 17

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“La posibilidad de hacer uso de nuestro cuerpo como fuente de una pluralidad de placeres reviste una enorme importancia. Si nos atenemos a la construcción tradicional del placer, comprobamos que los placeres físicos o carnales tienen su origen siempre en la bebida, en la alimentación y en el sexo. A mi juicio, ahí quiebra nuestra inteligencia del cuerpo, de los placeres. Es desesperante, por ejemplo, que no consideremos el problema de las drogas más que desde el punto de vista de la libertad o de la prohibición. Las drogas deben convertirse en un elemento cultural.
Por supuesto, como fuente de placer. Debemos conocer las drogas, probar las drogas; producir buenas drogas, que induzcan placeres intensos. El puritanismo que reina en relación con las drogas – un puritanismo que obliga a estar a favor o en contra- es un craso error. Las drogas son parte integrante de nuestra cultura: igual que existe buena y mala música, hay buenas y malas drogas. E igual que sería estúpido decir que estamos contra la música, es estúpido decir que estamos contra las drogas.” Foucault

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“Pienso más en términos de estar implicadas unas con otras, enmarañadas, que en términos de identificación. Las criaturas de la tierra… estamos enredadas en intra-acciones eco-evolutivas y desarrolladoras de múltiples formas, temporalidades y tipos (incluso los arboles) Aún me hace vibrar el hecho de que una hoja de ciruelo y mi carne compartamos gran parte de nuestros genomas y sigamos nuestros propios caminos inimitables, genéticamente y en otros aspectos… Estoy humillada, inspirada y motivada por el entrelazamiento complejo e inventivo de nuestro planeta…por las vulnerabilidades terrenas, por los costos terribles de la estupidez (o peor que eso) humana. Estamos plegadas juntas en multiespecies, “tornarse con”- identificadas y diferenciadas entre nos en este sentido, en amor y odio en este sentido- parece requerir una respuesta terriblemente importante, afectiva, ética, política y científica. Llamo a esto feminismo”. Donna Haraway

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“…Los médicos se rigen por otros criterios a la hora de asignar un sexo incierto. Se centran en la capacidad reproductiva (en el caso de una feminidad potencial) o en el tamaño del pene (en el caso de una presunta masculinidad). Por ejemplo, si un bebé nace con dos cromosomas x, oviductos, ovarios y útero, pero un pene y un escroto externos, ¿es niño o niña? Casi todos los médicos dirían que es una niña, a pesar del pene, por su potencial para dar a luz, y recurrirían a la cirugía y tratamientos hormonales para validar su decisión”.

Anne Fausto-Sterling, Cuerpos sexuados, La política de género y la construcción de la sexualidad

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“Un movimiento que comenzó diciendo que la biología no es destino ahora tira a la basura a transexuales y celebra la conexión “natural” de las mujeres con la tierra y las cosas vivas. Un movimiento que produjo la liberación de lxs niñxs ahora tira a la basura la posibilidad de tener jóvenes amantes muchachos y favorece el paso a leyes sexuales dignas del legista ateniense Draco que asigna condenas más fuertes por tener sexo con un menor que por robo a mano armada. Un movimiento que desarrolló un análisis del trabajo doméstico como tarea no remunerada y reconoció que las mujeres usualmente comercian con sexo porque eso es lo único que tienen, ahora se enrola en los escuadrones del vicio para sacar a las prostitutas de la calle. Un movimiento cuya literatura temprana fue habitualmente considera obscena y prohibida de la circulación ahora hace campaña para deshacerse de la pornografía. Lxs unicxs pervertidxs sexuales que este movimiento apoya son las madres lesbianas, y sospecho que lo hace debido a la propaganda actual que sostiene que las mujeres comprenden una fuerza nutricia y sanadora que salvará al mundo de la energía masculina destructiva.”
Pat Califia

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“Para reforzar su terror social experimentado como culpabilidad individual, las fuerzas de ocupación capitalista con su sistema cada vez más refinado de agresión, de incitación, de chantaje, se ensañan en reprimir, en excluir, en neutralizar todas las prácticas deseantes que no tienen por efecto reproducir las formas de la dominación.” Gattari

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“… el deseo no está, en absoluto, ligado a la «Ley», y no se define por ninguna carencia esencial. Sólo un cura podría defender lo contrario: la ley constituyente como núcleo del deseo, el deseo constituido como carencia, la santa castración, el sujeto escindido, la pulsión de muerte, la extraña cultura de la muerte. Qué duda cabe que es así cada vez que se piensa el deseo como un puente entre un sujeto y un objeto: en ese caso el sujeto del deseo sólo puede estar escindido, y el objeto, perdido de antemano. Lo que nosotros intentábamos mostrar, por el contrario, era cómo el deseo estaba fuera de esas coordenadas personológicas y objetales. Nos parecía que el deseo era un proceso, y que desarrollaba un plano de consistencia, un campo de inmanencia, un «cuerpo sin órganos», como decía Artaud, recorrido por partículas y flujos que se escapan tanto de los objetos como de los sujetos… El deseo no es, pues, interior a un sujeto, ni tampoco tiende hacia un objeto: es estrictamente inmanente a un plano al que no preexiste, a un plano que es necesario construir, y en el que las partículas se emiten y los flujos se conjugan. Si no hay desplegamiento de ese campo, propagación de tales flujos, emisión de tales partículas, no hay deseo. Lejos de suponer un sujeto, el deseo tan sólo puede alcanzarse en el momento en que uno pierde la posibilidad de decir YO. Lejos de tender hacia un objeto, el deseo tan sólo puede alcanzarse en el momento en el que uno ni busca ni capta un objeto, ni tampoco se vive como sujeto. Entonces se nos objeta que tal deseo es completamente indeterminado, y que todavía está más impregnado de carencia. Pero, ¿quién os hace pensar que perdiendo las coordenadas de objeto y de sujeto, carecéis verdaderamente de algo? ¿Quién os obliga a creer que los artículos y pronombres indefinidos (un, se), las terceras personas (el, ella), los verbos en infinitivo, son la cosa más indeterminada del mundo? El plano de consistencia o de inmanencia, el cuerpo sin órganos, supone vacíos y desiertos. Ahora bien, éstos forman parte «plenamente» del deseo, y no abren en él ningún tipo de carencia. Qué curiosa confusión la del vacío con la carencia. De lo que verdaderamente carecemos, en líneas generales, es de una partícula de Oriente, de un grano de Zen. Una de las cosas de las que peor se ha hablado es de la anorexia, y fundamentalmente a causa del psicoanálisis: el vacío propio al cuerpo sin órganos anoréxico no tiene nada que ver con una carencia, sino que forma parte de la constitución del campo de deseo recorrido por partículas y por flujos. Más adelante nos gustaría volver sobre este ejemplo, detallarlo. Ahora bien, de igual forma que el desierto es un cuerpo sin órganos que jamás ha sido contrario a las tribus que lo pueblan, el vacío jamás ha sido contrario a las partículas que se agitan en él.” G. Deleuze

taller 9

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“No estoy furiosa contra mí por no haberme atrevido a matar a uno de ellos. Estoy furiosa contra una sociedad que me ha educado sin enseñarme nunca a golpear a un hombre si me abre las piernas a la fuerza, mientras que esa misma sociedad me ha inculcado la idea de que la violación es un crimen horrible del que no debería reponerme” Teoría Kin Kong. Virginie Despentes. capítulo Imposible Violar a una Mujer tan viciosa

taller 8

 

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Besame otra vez forastero

Ahí está garabateada en el muro de su noche, con sombrero de punto, tacos y cartera roja; sola y hambrienta teje su telaraña azul lado a lado de esta calle de notarías y oficinas, a cinco cuadras de mi barrio. Oscura y delicada saca un cigarrillo; la vieja no fuma, por eso no lo prende, espera la figura del joven, que desde el fondo de la calle avanza al ritmo elástico de las zapatillas, lo piensa mientras se acerca, olfatea el aire roído de la noche buscando ese olor fresco, con los ojos semicerrados por el deleite y el alquitrán de sus pestañas, se pasa la lengua por el descolorido bigote y sueña y pasa borrosa por su entelado cerebro la historia imprecisa de sus quince años. Es la vieja, la madonna con enaguas de franela esperando a los corceles que vengan a comer de su mano; guachito venga les susurra, ya pues mijito les grita, oye cabro cómo tenís el pajarito. Así vocifera la nonagenaria, bien sujeta en las piernas enclenques; venga un ratito mijo, está muy vieja señora, aquí detrasito escóndase conmigo, está muy oscuro señora, siéntese aquí mijo lindo a verse la suerte con esta pobre vieja, aquí en esta escalera helada y sáquese la pichulita, no le tenga miedo a esta anciana leprosa, a este ángel azul, la dulce compañía de los liceanos vírgenes, que llegan solitarios a ofrecerme la fina piel de su sexo; aquí está la abuela milagrosa, que acaricia con su garra de seda el pálpito de la sangre en los prepucios, la vieja de guardia, niñera impúdica lamiendo los penes infantiles, la gallina que empolla quinceañeros, que los arrastra a su cueva de sábanas con mentholatum, hasta la fauce de su útero desdentado; bésame repite acezando, bésame por favor, mi muchacho, mi niño hermoso, que veo alejarse por las membranas rotas de mis cuencas, de mis ojos que te persiguen mientras cruzas la calle, que se rebalsan de agua ligosa y la enorme lágrima la despierta y por un momento mueve la boca sin sonido, baja el escalón, guachito no se vaya, mijito venga, taconea unos acrobáticos pasos y lo pierde en la carrera alérgica del muchacho al doblar la esquina. Entonces vuelve cansada a su peldaño y mira con ojos de agua turbia, tratando de buscar el sol en su tremenda noche. Es la misma señora que riega cardenales en el piso de enfrente, sólo diez metros de aire separan mi ventana de la suya. Durante el día, enmarcada en el alfeizar, teje y espera paciente que el sol se ponga de luto, va hilando los últimos destellos que enreda en su cabeza blanca para verse más hermosa. Escucho oculto en la sombra el “Para Elisa” de su caja de música, me llega distorsionado por los años el timbre de su voz lunática, puedo ver, con los ojos cerrados, el espejo y su cara blanca en la luna dorada de azogue; canta y ríe, se mancha la boca de crayón, se da vueltas lentamente, entonces tengo miedo, miedo de abrir los ojos, miedo de asomarme a la ventana,miedo que me mire, miedo que sus ojos de gallina enferma, rodando calle abajo, alcancen al niño que huye en bicicleta, que desaparece en la perspectiva ruinosa del barrio, porque tuvo asco y al mismo tiempo deseos de subir la escalera de enfrente, de ver de cerca el ojo sumergido que le guiñaba la vieja, quiere ir lejos sobre los pedales porque llegó a tocar la manilla de bronce y se introdujo en la pieza fresca de aspidistras y cortinas de hilo, subió hace un rato la escalera, sucumbiendo al deseo del ojo desvelado llamándolo desde el balconcito, ella le mostró la pierna, bajándose la media de lana entre los cardenales, hizo revolotear sus manos incoloras en el aire indicándole que cruzara; y ya es muy tarde para que el jugoso muchacho se arrepienta, porque descubrió en el baño su pelaje genital, entonces el balconcito es un desafío, y el ojo de la vieja, que cuelga en mitad de la noche, lo hace perder la cabeza; y va y viene, entrando y saliendo de la ventana -¿Qué le pasa que no se sienta?- Es la edad del pavo mujer, no te fijas que pegó el estirón de pronto-. Poca más y se nos casa, poco más un poquito más le pide la vieja y él acepta y se baja los pantalones y le dice toma vieja, cómetelo, mámatelo, así sin dientes, boquita de guagua, mamita, sigue no más, vieja de mierda, así suavecito, más rápido, cuidado que viene, viene un río espeso a inundarte la pieza, una corriente de cloro que me baja del cerebro, borrándome la imagen del espejo, donde la vieja ternera hunde su cabeza entre mis piernas y se aprovecha de ese momento para besarme, clava su lengua con rabia en mi boca y en el paladar me deja, por muchos años, el gusto rancio del pasado.
….. Al paso de los años, se fue juntando el tiempo que dejó la calle desierta; neblinosa, como una película sin argumento, y calendarios gastados por la obsesión del mancebo, el otoño y sus tacos pisando hojas, aguas nubosas y veredas calientes, retumbando en mis oídos su taconeo suelto en el baile de la amanecida. El barrio se hizo viejo y ella observó con sus redomas de suero la sucesión de todas las generaciones; de la abuela muerta al padre anciano, también muerto, al nieto adulto padre de otros niños, también crecidos al ritmo lúgubre de los años, el fatigoso descenso de los ataúdes por las escaleras, tan estrechas, que debían bajar con sogas desde las ventanas, los llantos a medianoche, el gangoso ronquido de los viejos, en fin todos los ocasos fueron presididos desde su ventana; desde aquel tiempo hasta aquí, hablando con temor ahora, porque estoy hablando de mí, rodeado de cruces, en este sillón frente a la ventana, abandonado de todo lo que fui, solamente me da ánimo saber que pronto escucharé su caminar por la calle, porque así regresa todavía; la veo claramente azul rengueando la madrugada, con un resabio a semen en la boca, borrosmente azul cruza el pórtico del edificio y se hunde en el hueco de la escalera, adivino su olor a trapos sucios, la veo abrir cansada la puerta y sentarse en la banqueta tapizada de felpa, la diviso demente meciéndose en la medialuna del espejo, sacándose el sombrero de punto, batiendo el cabello cano y transparente, como una medusa loca, estacionaria en su vicio. Aún ahora, que hace mucho el balcón permanenece cerrado, a los geranios lacres se los fue comiendo el polvo, una tarde fue la última vez que se escuchó su taconeo imparejo camino a la esquina, su pollera de herbario se cerró para siempre en un secreto, mucho hace que su sombra de lagarto no se enrosca en el pilar de la esquina; hace mucho del último recuerdo…
….. Solamente yo tuve conciencia de la resurrección de su cara en mi espejo, el dorado espejo de azogue que rescaté de los despojos cuando la vieja fue sacada sólida y putrefacta, tres meses después de su muerte.

taller 7

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La creencia es un arma. Lxs heterosexuales construyen una cárcel amatoria. Hemos visto como todo puede llegar a ser droga y como lxs capitalistas nos proveen de  diversas drogas. Es momento de considerar más profundamente los afectos para analizar el régimen farmacopornográfico en el que “vivimos”.
El éxito de la tecnociencia contemporánea es transformar nuestra depresión en Prozac, nuestra masculinidad en testosterona, nuestra erección en Viagra, nuestra fertilidad/esterilidad en píldora anticonceptiva, nuestro sida en triterapia. Sin que sea posible saber qué viene antes, si la depresión o el Prozac, si el Viagra o la erección, si la testosterona o la masculinidad, si la píldora o la maternidad, si la triterapia o el sida. Esta producción en auto-feedback es la propia del poder farmacopornográfico en el cual vivimos hoy en día.

taller 7

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He denominado sexopolitica, siguiendo las intuiciones de Michel Foucault, Monique Wittig y Judith Butler, a una de las
formas dominantes de esta acción biopólitica que emergen con el capitalismo disciplinario. El sexo, su verdad, su visibilidad, sus formas de exteriorización, la sexualidad, los modos normales y patológicos del placer, y la raza, su pureza o su degeneración, son tres potentes ficciones somáticas que obsesionan al mundo occidental a partir del siglo XIX hasta constituir el horizonte de toda acción teórica, científica y política contemporánea. Son ficciones somáticas no porque no tengan realidad material, sino porque su existencia depende de lo que Judith Butler ha denominado perfomatividad de género. Beatriz Preciado. Testo Yonqui

taller 6

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“La afirmación de que los trabajadores sexuales “vendemos nuestros cuerpos” no es sólo absurda desde un punto de vista lógico (he sido prostituta durante años, pero mi cuerpo todavía está conmigo), sino que además resulta completamente sexista porque se basa en la noción de que todo el valor de una mujer reside en su sexualidad”. Maggie McNeill, prostituta y activista

taller 5

 

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“El yo forma parte, más bien, de esas cosas que hay que disolver, bajo el asalto conjugado de fuerzas po­líticas y analíticas. La frase de Guattari, «todos somos grupúsculos», marca bien la búsqueda de una nueva subjetividad, subjeti­vidad de grupo, que no se deja encerrar en un todo forzado a reconstituir cuanto antes un yo o, lo que es todavía peor, un superyó, sino que se ex­tiende a varios grupos a la vez, divisibles, multiplicables, comunicantes y siempre revocables. El criterio de un buen grupo es que no se sueñe único, inmortal y significante, como un sindicato de defen­sa o de seguridad, como un ministerio de ex-combatientes, sino que se ramifique en un afuera que le confronte con sus posibilidades de sinsentido, de muerte o de eclosión [éclatement], «en virtud de su misma apertura a los demás grupos». El individuo, a su vez, es un grupo así.” Deleuze

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“En este sentido, género no es un sustantivo, ni tampoco es un conjunto de atributos vagos, porque hemos visto que el efecto sustantivo del género se produce performativa- mente y es impuesto por las prácticas reguladoras de la co- herencia de género. Así, dentro del discurso legado por la metafísica de la sustancia, el género resulta ser performativo, es decir, que conforma la identidad que Se supone que es. En este sentido, el género siempre es un hacer, aunque no un hacer por parte de un sujeto que se pueda considerar preexistente a la acción. El reto que supone reformular las categorías de género fuera de la metafísica de la sustancia deberá considerar la adecuación de la afirmación que hace Nietzsche en La genealogía de la moral en cuanto a que «no hay ningún “ser” detrás del hacer, del actuar, del devenir; “el agente” ha sido ficticiamente añadido al hacer, el hacer es todo».” En una aplicación que el mismo Nietzsche no ha- bría previsto ni perdonado, podemos añadir como corolario: no existe una identidad de género detrás de las expresiones de género; esa identidad se construye performativamente por las mismas «expresiones» que, al parecer, son resultado de ésta”. Butler

taller 4

 

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“La posibilidad de hacer uso de nuestro cuerpo como fuente de una pluralidad de placeres reviste una enorme importancia. Si nos atenemos a la construcción tradicional del placer, comprobamos que los placeres físicos o carnales tienen su origen siempre en la bebida, en la alimentación y en el sexo. A mi juicio, ahí quiebra nuestra inteligencia del cuerpo, de los placeres. Es desesperante, por ejemplo, que no consideremos el problema de las drogas más que desde el punto de vista de la libertad o de la prohibición. Las drogas deben convertirse en un elemento cultural.
Por supuesto, como fuente de placer. Debemos conocer las drogas, probar las drogas; producir buenas drogas, que induzcan placeres intensos. El puritanismo que reina en relación con las drogas – un puritanismo que obliga a estar a favor o en contra- es un craso error. Las drogas son parte integrante de nuestra cultura: igual que existe buena y mala música, hay buenas y malas drogas. E igual que sería estúpido decir que estamos contra la música, es estúpido decir que estamos contra las drogas.” foucault
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“Si la identidad consiste en un juego, en un procedimiento para fomentar relaciones sociales y de placer sexual que determinen nuevos vínculos amistosos, entonces es útil. Ahora bien, si la identidad se convierte en el problema capital de la vida sexual, si la gente cree que ha de descubrir su propia identidad y que esta identidad ha de erigirse en norma, principio y pauta de existencia; si la pregunta que se formulan de continuo es: “¿Actúo de acuerdo con mi identidad?”, entonces retrocederán a una especie de ética semejante a la de la virilidad heterosexual tradicional. Si hemos de pronunciarnos respecto a la cuestión de la identidad, hemos de partir de nuestra condición de seres únicos. Las relaciones que debemos trabar con nosotros mismos no son de identidad, sino más bien de diferenciación, creación e innovación. Es un fastidio ser siempre el mismo. No debemos descartar la identidad si a través de ella obtenemos placer, pero nunca debemos exigir esa identidad en norma ética universal.” Foucault

CRONO

Cronograma día por día de las actividades
  • 1º SABADO (12 de octubre)
de 16hs a 17.30hs Taller de autodefensa para “mujeres” y otras corporalidades en riesgo por el régimen heterocapitalista
de 16hs a 20hs Taller de ciclomecánica popular La Fabricicleta
de 18hs a 20hs Mabel Bellucci, presentación de su libro “Historia de una desobediencia. Aborto y Feminismo.”
de 20hs a 22hs Taller de mascunilidades por Dolores Breit y Daniel Rodrigo Aguilar Lopez, de Lazo Blanco (http://www.lazoblanco.org/) + cortometraje “La vida de Juan”.
de 21hs a 22hs Serigrafia. Por Gráfica de Resistencia
22hs Apertura muestra fotográfica + proyección del Work in Progress “11 semanas, 23 horas, 59 minutos” + “Clandestinas” de Andrea Aguilar y Ezequiel Altamirano.
00hs en adelante: Bandas en vivo y la seguimos!
Transilvania Sexual
https://www.facebook.com/LAPAGINADETRANSILVANIA
https://soundcloud.com/transilvania-sexual-music/transilvania-sexual-babaria
y Linda Mafia : https://www.facebook.com/lindamafiafcbk https://soundcloud.com/lindamafia/drama-and-base
  • 2º SABADO ( 19 de octubre)
de 16hs a 17.30hs Taller de autodefensa para “mujeres” y otras corporalidades en riesgo por el régimen heterocapitalista
de 16hs a 20hs Taller de ciclomecánica popular La Fabricicleta
de 18hs a 19hs Taller de salud y autocuidado. Ginecología natural.
de 19hs a 20hs Abuso sexual infantil , Violencia sexual Y capitalismo.
de 20 a 21hs Taller sobre sobre la naturalizacion de la violencia en la carcel de mujeres. Por Made in Hell!!
de 21hs a 22hs Serigrafia. Por Gráfica de Resistencia
22hs Ciclo de cortos del Festival Internacional de Cine de Derecho Humanos +
Rikisima Cena vegana!
00hs en adelante: Bandas en vivo y la seguimos!
Carmaccora!
http://carmaccora.bandcamp.com/
y Anarkumbia Tirapiedras!
https://www.facebook.com/anarkumbia.tirapiedra?fref=ts
  • 3º SABADO (16 de noviembre)
de 16hs a 17.30hs Taller de autodefensa para “mujeres” y otras corporalidades en riesgo por el régimen heterocapitalista
de 16hs a 20hs Taller de ciclomecánica popular La Fabricicleta
de 18hs a 19hs Genero y trabajo. Por la FORA
de 19hs a 22hs Presentacion cortos de FPE (foucault para encapuchadxs!) + Libro Etica amatoria del deseo libertario y las afectaciones libres y alegres
http://eticaamatoriadeldeseolibertario.blogspot.com.ar/ Por Leo Silvestri
+ Charla sobre Monique Mystique o el devenir lesbiano con el dildo en la mano y las potencias segun Spinoza.
+ Charla sobre ¿Cómo hacer la huelga de vientres, la huelga de género, la huelga humana (a partir de la lectura crítica y ácrata de Manifiesto Contra-sexual de Beatriz Preciado y Tiqqun)? Por Manada de Lobxs!
de 21hs a 22hs Serigrafia. Por Gráfica de Resistencia
23hs Ciclo de cortos del Festival Internacional de Cine de Derecho Humanos +
Rikisima Cena vegana!
00hs en adelante: Bandas en vivo y la seguimos!
Las conchudas!!!
https://www.facebook.com/conchudascumbiafeminista?fref=ts
y sistavdeejay !!!
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“…Somos fugitivas de nuestra clase al igual que lo eran los esclavos fugitivos norteamericanos que escapaban de la esclavitud y se convertian en libres. Para nosotras es absolutamente necesario; nuestra supervivencia requiere la inversion de toda nuestra fuerza de la destruccion de la clase de las mujeres, cuya existencia permite a los varones adueñarse de las mujeres. Este proposito lo lograremos unicamente a traves de la destruccion de la heterosexualidad, en tanto que sistema social basado en la opresion de las mujeres por los varones que elabora la doctrina de la diferencia entre los sexos como justificacion de esta opresion…”. Monique Wittig

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“El maquillado virilismo que el chonguito despliega en un campeonato de astucias libidinosas -la inflexión de la curva de la nalga, la cuidada inflación de la entrepierna, la voz que sale de los huevos…, toda esa disposición de la superficie intensiva en tanto película sensible, estaría, por así decir, “antes”, o más acá, de los procedimientos de sobrecodificación que, en su nombre, se internan y funcionan. Si ese rigor marmóreo, tenso, de los músculos del chulo, es proclive a favorecer -el suave desliz de una mano en lo alto del muslo hacia las hondonadas de la sagrada gruta, o un abrazo demasiado afectuoso, o el asomo de un cierto amor…- eclosiones microfascistas, ataques a sus clientes y proveedores en los que el afán de confiscación expropiatoria no alcanza a justificar las voluptuosidades de crueldad, también se puede pensar que el microfascismo está contenido en cada gesto, en cada detalle de la mampostería masculina “normal” -de cuyo simulacro los michés extraen, para impulsarla suelta por las orgías sucesivas del mundo de la noche, una calidad libidinal, habitualmente oculta en el figurín sedentario de los adultos heteros. Machismo-Fascismo, rezaba una vieja consigna del minúsculo Frente de Liberación Homosexual. Tal vez en el gesto militar del macho está ya indicado el fascismo de las cabezas. Y al matar a una loca se asesine a un devenir mujer del hombre”. N. PERLONGHER